Tu bóveda, en el pendrive que llevas con el móvil
Pincha el pendrive en el teléfono y abre la misma bóveda que usas en el ordenador, o guárdala en la memoria del propio móvil. Fotos y vídeos que no pasan por la galería ni por la nube.




Hecha para el teléfono
Pendrive USB-C u OTG
Un pendrive USB-C directamente, o uno de toda la vida con un adaptador OTG. La bóveda es la misma que abres en Windows.
También sin pendrive
Una bóveda en la memoria del propio teléfono, con todo lo demás igual. Si un día la quieres en el ordenador, la exportas a un pendrive y se abre en Windows.
Cámara propia
Haz fotos y graba vídeos que se guardan directamente en la bóveda, sin pasar por la galería del teléfono ni por su copia en la nube.
«Guardar en Cryptnook Vault»
Desde Compartir, en la galería o en cualquier aplicación. Lo compartido queda en la bóveda, y el original sigue en el teléfono: borrarlo lo decides tú.
Mejora de fotos, en el móvil
Más nitidez, luz, color o resolución, con un modelo que corre en el teléfono y sin conexión. Guarda una copia nueva y la original no se toca.
Comparador y duplicados
Compara dos fotos para quedarte con la buena, o busca las repetidas en toda la bóveda.
Desbloqueo con huella
Opcional. La contraseña queda guardada bajo el almacén de claves del teléfono; si la cambias, se vuelve a activar.
Se bloquea sola
Al pasar a segundo plano y tras el tiempo de inactividad que elijas en este teléfono, independiente del que uses en el ordenador.
Sin permiso de internet
La aplicación no lo declara, así que no puede conectarse a nada. Se ve en «Permisos de la aplicación» de su ficha de Google Play.


Así se abre la primera vez
Pincha el pendrive
Directamente si es USB-C, o con un adaptador OTG.
Elige Cryptnook Vault
Android pregunta qué aplicación abre el pendrive. La primera vez, además, te pide permiso para que la aplicación use esa unidad.
Escribe la contraseña
O usa la huella, si la activaste. Al quitar el pendrive, la bóveda se cierra.
Antes de comprar, comprueba tu móvil
Necesitas Android 11 o superior y, para usar un pendrive, un teléfono que los lea. Casi todos los recientes lo hacen, pero no todos: compruébalo en dos minutos.